Caras conocidas recorren sus ojos. Caras que le recuerdan a él. En cambio ninguno de ellos lo es. Sin embargo, todos parecen conocerla. Pero ninguno la mira. Ella vuelve a recorrer sus caras, una a una. ¿Hay algo que se le escapa? No, ahí están todos. Tal y como ella esperaba. Solo es él el que falta, pero eso ya lo sabía.. ¿Cuando consigue lo que quiere? Por eso... ella esperaba que él no estuviese ahí, aunque tenía una mínima esperanza, se equivocaba. Esperaba que le martirizase un día más con su ausencia. Que ella soñase un día más con su regreso. Todo eso está claro que iba a suceder si pasaba una noche más sin verle, sin saber de él, sin saber si es verdad que algún día existió, sin saber que algún día él le habló. Pero de eso hace ya mucho tiempo. Ni siquiera ella lo recuerda con claridad, y eso que ha sido lo más importante de su vida. Así que, ¿cómo va a recordarlo él, si no le supuso nada? Pero de pronto aparece, en el momento que ella menos lo espera. En el momento en el que acababa de olvidarse de la posibilidad de verle. Pero aparece. Ahí está, su pelo castaño, más largo de lo que esperaba, está sobre él, definiéndole como una de las personas más interesantes que conoce... Ahí está, su piercing en el lado derecho de su labio inferior. Ahí está, su pinta de pasota, pero que en el fondo TIENE que tener sentimientos.. Ahí está.. muy cerca pero lo suficientemente lejos como para bloquearle a ella para que se acerque. Después de tanto esperarle... ahí está, y ella no se atreve a andar esos escasos metros, tocarle por primera vez y hacer que él se dé cuenta que ella está interesada.. Aún así, ahí está.