
"Bip-bip". Un simple susurro, su telefono le lleva a pensar en qué hará él ahora. ¿Dónde está? Ya debería estar junto a ella. Perfecto, se encuentra en el lugar equivocado. En cambio, no tarda en llegar hasta él. Dios, ¿siempre ha sido tan atractivo? Interminables conversaciones, miradas y sonrisas, interminables deseos de acercarse, interminables razones para no hacerlo. Interminables inseguridades. ¿Qué tiene que le gusta tanto? Será su sonrisa, o sus ganas de agradar, sus comentarios oportunos, y los que no lo son tanto. Sus repeticiones y sus locuras. Será eso, o quizás no. Desea contarle todos sus secretos, sus miedos y alegrías. Desea llamarle durante la noche para saber si ha soñado con ella, desea quererle hasta sentir dolor. Desea dejar de ser un "tu y yo" para convertirse en un "nosotros".

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