domingo, 28 de noviembre de 2010

Afortunada.


Demasiadas horas pensando en sus labios, en su sonrisa. Demasiados minutos recordando sus frases, sus bromas. Demasiados segundos con el corazón acelerado, ilusionado. Por fin le tiene delante. Siempre olvida cuánto le gusta. Pero ahora que le puede observar con claridad, sin caer en malos juegos de su imaginación, de sus recuerdos, puede afirmar que él es lo que quiere en su vida. Para siempre. Sus ojos muestran inocencia, susceptibilidad. Es como un niño pequeño, pero es su niño pequeño. Nadie más en el mundo tiene tanto derecho como ella para tocarle, acariciarle, besarle. Y no sabe cómo sentirse al respecto. Pero así es como se siente: afortunada.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Por qué?

- Y tú, ¿ por qué te enamoraste de mí ?
- Yo no elegí enamorarme de ti, pero la primera vez que te besé nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, y fue increible.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Nosotros.


"Bip-bip". Un simple susurro, su telefono le lleva a pensar en qué hará él ahora. ¿Dónde está? Ya debería estar junto a ella. Perfecto, se encuentra en el lugar equivocado. En cambio, no tarda en llegar hasta él. Dios, ¿siempre ha sido tan atractivo? Interminables conversaciones, miradas y sonrisas, interminables deseos de acercarse, interminables razones para no hacerlo. Interminables inseguridades. ¿Qué tiene que le gusta tanto? Será su sonrisa, o sus ganas de agradar, sus comentarios oportunos, y los que no lo son tanto. Sus repeticiones y sus locuras. Será eso, o quizás no. Desea contarle todos sus secretos, sus miedos y alegrías. Desea llamarle durante la noche para saber si ha soñado con ella, desea quererle hasta sentir dolor. Desea dejar de ser un "tu y yo" para convertirse en un "nosotros".

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Nuevo Norte.

¿Cuándo rompió la brujula de su vida? Un día se levantó y ya no señalaba al Norte. O a lo que ella conocía como Norte hasta entonces. En su lugar, la pequeña aguja, la guiaba hacia un lugar que no había visto antes, pero que a pesar de todo, siempre estuvo allí. No puede mirar hacia otro lado. Porque ahí está. Su brújula lo marca. Ese lugar al que se está acercando cada día más, ese lugar que cambiará la perspectiva de su vida. Puede que se combierta en su nuevo Norte. ¿Quién sabe? Ahora solo sabe que tiene que llegar hasta él, no puede quedarse con la imagen superficial. Quiere probarlo. Tiene que probarlo. Y ahí está. Su nuevo Norte.