lunes, 25 de octubre de 2010

Su historia.

Otra sonrisa. Sus labios se curvan. Muestra sus dientes. Ese día ha sido especial. Desde su cama rememora cada detalle de la conversación. Otra vez esa ilusión. Esa ilusión que le es familiar. Demasiado familiar. Aún así nunca recuerda con claridad la situación anterior. Es necesario volverlo a sentir para que se de cuenta de que otra vez, es feliz. Es posible que de nuevo la historia acabe en tragedia. Pero para saberlo hay que sumergirse en la historia. Conocer al personaje protagonista. Meterse en su piel. Y esta vez, está segura de que ella va a escribir el final de la historia. De su historia. Si es que hiciese falta escribirlo.

viernes, 22 de octubre de 2010

Día feliz.

Me gusta despertarme y que mi habitación huela a perfume. Salir a la calle y saludar a la gente que no conozco. Leer hasta perder la noción del tiempo. Probarme ropa que jamás me compraría. Cantar canciones que no conozco intentando adivinar sus letras. Imaginarme la vida de la gente que me cruzo por las mañanas. Comer chucherías y arrepentirme. Contar las horas que me quedan por dormir antes de irme a la cama. Comprar ropa que luego se queda ocupando espacio en mi armario. Dormir abrazada a mi peluche. Oler una colonia por la calle e intentar adivinar cual es. Comer castañas calientes en invierno. Ver peliculas mientras deboro palomitas. Llorar desconsolada por una bonita historia de amor. Hacer planes de estudio para no seguirlos. Matar las horas sin hacer nada en particular. Observar atentamente las luces de navidad. Empezar un libro y no acabarlo. Aprenderme de memoria los dialogos de mis peliculas preferidas. Hacer planes que no estaban previstos. Andar sin paraguas bajo la lluvia. Reirme sin parar de un mal chiste. Mirarme al espejo y pensar que ese día va a ser especial. El olor a invierno y a verano... :D !

martes, 5 de octubre de 2010

Jugar.

Oscuro. Todo está oscuro. ¿Por qué? De repente todo ha dejado de existir. Mira de un lado para otro, pero eso es lo que ve: nada. Puede ser que la luz de su primer resplandor la haya cegado. Demasiado intensa para ella. Está acostumbrada a que nada se salga de lo normal. Y él era de todo excepto normal. Ahora pasará un tiempo hasta que logre acostumbrarse a esa nueva oscuridad, lo que ella cree por oscuridad. En el fondo es consciente de que una ligera luz le permitiría conocer dónde se encuentra, y eso le ayudaría a saber por qué es así. Tan solo necesita ese tiempo para descubrirla. Ese tiempo quizá sea largo. Incluso demasiado. Ahora nada llama su atención, solo tiene tiempo para pensar en si debería dejar que otro resplandor semejante la ciegue, o si necesita una pequeña bombilla para ayudarle a conocer la realidad, su realidad. Definitivamente, una pregunta imposible de responder. Si no fuera así, la vida no sería tan interesante como debería ser. Porque todos tenemos una vida que ir descubriendo. Y el derecho a que esto sea así. Si nos diesen el resultado directamente, no nos darían opción de jugar. Y eso es lo que necesita. Jugar.

viernes, 1 de octubre de 2010

Resplandor.

Nuevos estímulos. Desde aquel rincón donde guarda algunos secretos. Nunca han sido relevantes para el desarrollo de su historia. De hecho, nunca pensó que podrían llegar a serlo. Y ahí están, en el mismo sitio de siempre, pero brillando con más intensidad. La suficiente para captar su atención. La suficiente para distraerla de sus preocupaciones normales. Lo mejor sería estudiar la procedencia y el motivo de ese resplandor. El único inconveniente, es que no sabe el tiempo que le queda de vida a esa luz, ni el tiempo que tiene para preguntarse sobre ella. Ni tampoco sabe el tiempo que perdurará el recuerdo de ese brillo en su inconsciente retina.