domingo, 29 de agosto de 2010

Siempre.

Somos más de 6 mil millones de personas en el mundo. Siendo tantos, seguramente podríamos llegar a enamorarnos de mil personas diferentes cada uno a lo largo de nuestra vida. Pudiendo ser así, ¿por qué fue él?. Ella no para de preguntarselo. Fue su error. Desde el primer día en que vió lo que tenía delante, lo tuvo claro. Él tenía que ser para ella. Pero parece ser que el resto de esos más de 6 mil millones de personas están en contra. Siempre lo han estado. Siempre.

viernes, 27 de agosto de 2010

Un fantasma.

Se siente sola en el mundo. Los fantasmas que le rodean solo buscan algo de ella que les recuerde a lo que ellos querían conseguir cuando se convirtieron en lo que son. Porque ya ni siquiera recuerdan lo que les hizo cambiar. Pensandolo bien, ¿Quién lo recuerda? Pero ella no quiere resignarse a vivir con esa realidad. Necesita una razón más. Eso como razón. Él como razón. Sabe que tiene tan solo una posibilidad entre un millón. Mejor dicho, media posibilidad.. Prácticamente imposible y aún así, es tan cabezota que se amarra a esa media posibilidad como razón innegable de su tesón, de su cabezonería, de su "razón" para seguir tras él. Tras uno más de todos esos fantasmas, que solo se ve lo que muestran, su sombra, su silueta, su mentira. Y ella se ha enamorado de una de esas mentiras, y lo que más le va a costar será olvidarse de eso, afirmar que es eso, una mentira y que probablemente nunca consiga que eso le llene su vida, pero media posibilidad, demasiado. Algo por lo que luchar, aunque ella sabe que no es posible. Él no es para ella, él no es para nadie, él es una mentira, algo que ella se ha montado en su cabeza. A no ser que él se deje conocer tal y como es, ella seguirá enamorada de un fantasma. Porque eso es lo que es, un reflejo, un fantasma de lo que ella quiere que sea.. Un fantasma.

jueves, 26 de agosto de 2010

Ahí está..

Caras conocidas recorren sus ojos. Caras que le recuerdan a él. En cambio ninguno de ellos lo es. Sin embargo, todos parecen conocerla. Pero ninguno la mira. Ella vuelve a recorrer sus caras, una a una. ¿Hay algo que se le escapa? No, ahí están todos. Tal y como ella esperaba. Solo es él el que falta, pero eso ya lo sabía.. ¿Cuando consigue lo que quiere? Por eso... ella esperaba que él no estuviese ahí, aunque tenía una mínima esperanza, se equivocaba. Esperaba que le martirizase un día más con su ausencia. Que ella soñase un día más con su regreso. Todo eso está claro que iba a suceder si pasaba una noche más sin verle, sin saber de él, sin saber si es verdad que algún día existió, sin saber que algún día él le habló. Pero de eso hace ya mucho tiempo. Ni siquiera ella lo recuerda con claridad, y eso que ha sido lo más importante de su vida. Así que, ¿cómo va a recordarlo él, si no le supuso nada? Pero de pronto aparece, en el momento que ella menos lo espera. En el momento en el que acababa de olvidarse de la posibilidad de verle. Pero aparece. Ahí está, su pelo castaño, más largo de lo que esperaba, está sobre él, definiéndole como una de las personas más interesantes que conoce... Ahí está, su piercing en el lado derecho de su labio inferior. Ahí está, su pinta de pasota, pero que en el fondo TIENE que tener sentimientos.. Ahí está.. muy cerca pero lo suficientemente lejos como para bloquearle a ella para que se acerque. Después de tanto esperarle... ahí está, y ella no se atreve a andar esos escasos metros, tocarle por primera vez y hacer que él se dé cuenta que ella está interesada.. Aún así, ahí está.